Lactancia materna en tiempo de calor

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El calor está aumentando y tu bebé y tú necesitan hidratarse adecuadamente. El Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría recomienda que:

1. Lactancia materna a demanda sobre todo en verano

Cuando la lactancia es exclusiva, es decir que el bebé tiene 6 o menos meses de edad, hay que dar al niño leche materna a demanda, es decir, cuando el bebé lo pida y todo el tiempo que desee.  Pues las altas temperaturas aumentan la sed del bebé y su instinto es pedir el pecho materno.

La leche materna es la comida y la bebida del pequeño, por lo que si las tomas no son a petición del bebé, le limitamos el acceso a su alimentación e hidratación. María José Aguilar, autora del libro 'Lactancia Materna' (Elsevier, 2005), recuerda que la leche materna contiene un 85-87% de agua, suficiente para satisfacer su sed.

Así mismo la madre deberá tomar el doble de agua de lo acostumbrado, para poder tener el líquido suficiente para ella misma y bebé.

“La leche materna proporciona al bebé el agua que necesita en verano”.

2. Identificar señales del bebé


Cabeceos, sacar la lengua, llevarse la mano a la boca o hacer sonidos de llamada, son las señales del bebé que te dicen que tiene sed o hambre
.

El calor provoca que el niño transpire y sude más y pierde su hidratación natural "Por eso los bebés suelen mamar con mayor frecuencia, aunque menor cantidad de leche en cada toma”.

La razón es que la primera parte de la toma la leche materna contiene más agua, de modo que calma antes su sed. De este modo, el bebé siempre se mantendrá bien hidratado, a pesar de las altas temperaturas.

Por ello, no conviene esperar a que el pequeño llore para ponerle al pecho, sino atender las señales que el bebé hace para indicar que quiere comer y beber.

3. Hidratación de mamá

“La madre lactante debe mantenerse hidratada en verano, y beber todo el agua que precise”

La incomodidad del calor, el sudor y la sed aumentan con el verano, por ello se recomienda que mamá lleve una dieta sana y variada, así como ingerir alimentos que le proveen frescura, pero sobre todo líquidos. Beber al menos dos o tres litros diarios, pero no de manera exagerada pues  puede afectar la producción la leche.

4. Busca lugares frescos para lactar

Nada mejor que un lugar fresco para lactar tanto para el bebé como para mamá, pero cuida que el aire de un ventilador o aire a condicionado no de directo a bebé.

Una posición cómoda, la que a ti te resulte mejor, sentada o acostada es importante para una lactancia más placentera y efectiva.

Ponerse cómoda también es buscar la ropa adecuada para lactar, una blusa de tirantes o de manga, tela fresca y suave.

5. Leche materna en verano: conservación

 

La conservación de la leche materna durante el verano es un aspecto relevante al que hay que prestar especial atención, si se extrae para ofrecérsela al bebé más adelante.

Las altas temperaturas reducen el tiempo medio que puede estar la leche materna sin refrigerar, investiga cuidadosamente con tu asesora de lactancia sobre los tiempos de conservación de la leche materna en temporadas de calor.


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